Este es un equipo que se vendió entre 2015 y 2016. Equipa un Intel i5 7500 de 4 núcleos, 2 ranuras de memoria DDR4, conexiones SATA y NVME 3.0, GPU integrada HD630, conectores HDMI y DisplayPort, puertos USB2.0 y 3.0, lector/grabador DVD, ranura PCIExpress y un puerto MiniPCI.

Sus prestaciones, ya en su momento, no eran nada del otro mundo. Es un equipo diseñado para oficinas, por lo que tiene que cumplir ciertos requisitos: tamaño reducido, bajo consumo, rendimiento suficiente para tareas ligeras, cierto nivel de ampliación y un hardware robusto (y silencioso) que pueda estar encendido varias horas al día.

Al ser más pequeño que el formato de torre tradicional (29cm de ancho, 29cm de profundo, 9cm de alto), en los escritorios se suele colocar debajo del monitor o en posición vertical. Esta última es la que tengo yo, ya que consume menos espacio en la mesa.
Este equipo lo compré en una tienda de segunda mano. Es muy común que acaben allí tras una renovación de ordenadores por parte de una empresa. Que su CPU no esté soportada oficialmente por Windows 11 aceleró su jubilación.
Le sustituí el disco SATA por un NVME (cuando un disco de 256Gb costaba 20€), amplié la memoria a 16Gb de RAM (cuando 8Gb de RAM costaban otros 20€) y añadí una tarjeta minipci con Wifi/Bluetooth. El resultado: un equipo pequeño, silencioso y que hasta el día de hoy puede con cualquier distribución de Linux que le instales. La mar de resultón.

Puede sin problemas con la navegación por Internet, editar ficheros gráficos, tareas ofimáticas, virtualización de otros sistemas operativos e incluso videojuegos que no sean exigentes.
Esta máquina ha ido pasando por varios miembros de la familia. Siempre ha cumplido su función sin dar un sólo problema. Sigue rindiendo perfectamente: buen funcionamiento y un silencio que máquinas posteriores (como el Optiplex 7020 Micro) no consiguen igualar.
Como ordenador veterano que es merece un mantenimiento. Anualmente realizo una limpieza anual del interior y cambio de pasta térmica del procesador. No hace falta nada más.

¿Cuánto más puede durar? Pues por ahora no parece que su fin esté cerca. Mueve bien tanto el sistema operativo como las aplicaciones que utilizo normalmente. Aún no he notado como el equipo se queda corto de procesador.
Por todo ello me parece un equipo perfecto para tareas no exigentes: es relativamente pequeño, consume poco, no hace ruido y sus componentes son muy robustos. Teniendo en cuenta el año en que salió a la venta, no puedo encontrarle una sola pega.
Si lo encuentras a buen precio de segunda mano (se puede encontrar por menos de 150€) y la obsolescencia programada te la trae floja, no lo dudes. Es una máquina excelente.
02/06/2026 - Personal